
HACE DOS AÑOS LAS TIZAS SE MANCHARON… PERO
SIGUEN ESCRIBIENDO. Y SIGUEN RECLAMANDO…
No se puede evitar. No lo podemos Evitar. Han pasado 2 años desde aquella mañana del 4 de abril, día en que el terror ejercido desde el Estado arremetió en Arroyito, Neuquén. Mañana en que las tizas se mancharon…pero siguen escribiendo.
Día en que las siluetas del horror y la muerte se dibujaron ante nuestros ojos.
Humillados, estropeados, miles de nosotros nos encontrábamos en todo el país en medio de una huelga reclamando recomposición salarial, fin de las sumas en negro y distribución de la riqueza, defendiendo la educación pública y denunciando el abandono de las escuelas por parte de los gobiernos.
Así se refirió la profesora Patiño, Secretaria General de los Autoconvocados respecto a la recordación y homenaje de la muerte de Carlos Fuentealba. Siempre luchando por salario. Siempre de luto. ¡Siempre ninguneados por algún funcionario! Evidencias sobran en esta Argentina de la abundancia. Y en esta provincia donde inauguran escuelas con docentes y alumnos que viven de salarios miserables y de las dávidas oficiales.
Nilda Beatriz Patiño agregó. Produce mucha rabia y enojo, así como una inmensa tristeza, recordar, hacer memoria en torno a lo ocurrido allí, en Neuquén, tratando e intentando explicar lo inexplicable. Rabia y enojo porque aún creemos que la sociedad argentina tiene que reflexionar sobre lo ocurrido para terminar de una vez por todas con la ominosa costumbre del Estado de asesinar, de generar exclusión social en amplios sectores de la sociedad que viven hacinados, marginados y olvidados, sin dignidad. y porque estamos convencidos que la injusticia y la impunidad tienen como aliados a la desmemoria.
La memoria es denuncia, es memoria militante que sirve para cambiar esta sociedad. Memoria que ayuda a no olvidar y que exige Juicio y Castigo a los responsables materiales e ideológicos del asesinato de Carlos Fuentealba. Que exige al poder judicial más celeridad en su trabajo. Más juicios y testimonios. ¡Más condena!
Pero mientras tanto, decimos ¡acá estamos! Y seguiremos estando hasta que ello ocurra, también desde las aulas y escuelas construyendo un lenguaje de rebeldía, contestatario en la adquisición de saberes y conocimientos.
Para finalizar, como dice el escritor uruguayo Eduardo Galeano; hay que evitar que las tragedias se repitan como farsas porque “si el pasado no tiene nada que decir al presente, la historia puede quedarse dormida, sin molestar, en el ropero donde el sistema guarda sus viejos disfraces”. Solo falta pedir que siempre este año y todos los años este 4 de abril, gritemos bien fuerte… ¡Carlos Fuentealba! ¡Presente! ¡Ahora y siempre!.
SEBASTIAN TOMAS PATITUCCI
SECRETARIO DE PRENSA
GDA – FORMOSA 03/04/09
http://dzafsa.blogspot.com/