
He aprendido que estar
con los que quiero,
es suficiente...
Walt Whitmann
http://dzafsa.blogspot.com/
Aquel día decidí cambiar tantas cosas... Aquel día aprendí que los sueños son solamente para hacerse realidad. Desde aquel día ya no duermo para descansar... ahora simplemente duermo para soñar. Walt Disney
Soy el que sabe que no es menos vano
que el vano observador que en el espejo
de silencio y cristal sigue el reflejo
o el cuerpo (da lo mismo) del hermano.
Soy, tácitos amigos, el que sabe
que no hay otra venganza que el olvido
ni otro perdón. Un dios ha concedido
al odio humano esta curiosa llave.
Soy el que pese a tan ilustres modos
de errar, no ha descifrado el laberinto
singular y plural, arduo y distinto,
del tiempo, que es uno y es de todos.
Soy el que es nadie, el que no fue una espada
en la guerra. Soy eco, olvido, nada.
Andaré vestido y armado con las armas de San Jorge para que mis enemigos, teniendo pies, no me alcancen, teniendo manos no me atrapen, teniendo ojos no me vean, y ni con el pensamiento ellos puedan hacerme mal.
Armas de fuego mi cuerpo no alcanzarán, cuchillos y lanzas se quiebren sin mi cuerpo tocar, cuerdas y corrientes se rompan sin mi cuerpo atar.
Jesucristo, me proteja y defienda con el poder de su Santa y Divina gracia, Virgen de Nazaret, me cubra con su manto sagrado y divino, protegiéndome en todos mis dolores y aflicciones, y Dios, con su divina misericordia y gran poder, sea mi defensor contra las maldades o persecuciones de mis enemigos.
Glorioso San Jorge, en nombre de Dios, extiéndeme tu escudo y tus poderosas armas, defendiéndome con tu fuerza y con tu grandeza, y que debajo de tí, mis enemigos queden humildes y sumisos a Tí. Así sea con el poder de Dios, de Jesús y del Divino Espíritu Santo

El Zen quiere que vivas, que vivas en abundancia, que vivas en la totalidad, que vivas intensamente; no al mínimo, como lo quiere el cristianismo, sino al máximo, rebosante.
Tu vida tendría que llegar a otros. Tu dicha, tu bendición, tu éxtasis no tendría que contenerse en el interior, como una semilla. Tendría que abrirse como una flor y expandir su fragancia a todos y cada uno, no sólo a los amigos sino también a los extraños.
Esta es la compasión real, éste es el verdadero amor: compartir tu iluminación, compartir tu danza del más allá.

En lugar de hacer eso, cierra los ojos de tu alma y en paz dime: "DIVINO NIÑO JESÚS EN TI CONFÍO". Déjame controlar todas tus cosas y estas irán tornándose mejores.
Entrégate a mi con absoluta confianza y deja tu futuro en mis manos. Si te entregas totalmente a mi, todas las cosas serán resueltas con tranquilidad, de acuerdo a mis planes. No arruines mis planes tratando de imponer tus ideas, déjame ser tu DIOS y actuar libremente en tu vida. Solo dime frecuentemente: "DIVINO NIÑO JESÚS EN TI CONFÍO"
Lo que más te lastima es tratar de razonarlo todo de acuerdo a tus pensamientos, e intentar resolver tus problemas a tu manera. Cuando me digas: "DIVINO NIÑO JESÚS EN TI CONFÍO", no seas como el impaciente que le dice al Doctor: "Cúreme", pero le sugiere la "mejor" forma de hacerlo.
Déjate curar por mis brazos divinos, no tengas miedo. Yo te amo, pero necesito mis manos libres para poder manifestarte mis bendiciones. No ates mis manos con tus absurdas preocupaciones. Satanás quiere que te frustres, hacerte sentir triste, quitarte la paz.
Si ves que las cosas se vuelven peores o más complicadas, aún cuando estas orando; mantén tú confianza en mi, cierra los ojos de tu alma, y continua diciendo cada hora: "DIVINO NIÑO JESÚS EN TI CONFÍO".
Confía en mi, descansa en mi, entrégate a mi. Yo hago milagros en la medida que tu te abandonas a mi y de acuerdo a la fe que me tienes. Así que no te preocupes, dame todas tus frustraciones y duerme en paz, y siempre dime: "DIVINO NIÑO JESÚS EN TI CONFÍO", y verás grandes milagros.
Te lo prometo con todo mi amor.
JESÚS
MI BUEN NIÑO JESÚS EN TI CONFÍO
Postrado ante tus pies, humildemente,
Vengo a pedirte dulce Jesús mío,
Poderte repetir constantemente:
Mi buen Niño Jesús, en ti confío.
Si la confianza es prueba de ternura,
Esta prueba de amor darte yo ansío,
Aun cuando este sumido en amargura,
Mi buen Niño Jesús, en ti confío.
En las horas más tristes de mi vida,
Cuando todos me dejen, ¡Oh Dios mío!,
Y el alma este por penas combatida,
Mi buen Niño Jesús, en ti confío.
Aunque sienta venir la desconfianza,
Y aunque todos me miren con desvío,
No será confundida mi esperanza:
Mi buen Niño Jesús, en ti confío.
Si contraje contigo santa alianza
Y te di todo mi amor y mi albedrío,
¿Cómo ha de ser frustrada mi esperanza?
Mi buen Niño Jesús, en ti confío.
Y siento una confianza de tal suerte,
Que sin temor a nada Jesús mío,
Espero repetir hasta la muerte:
Mi buen Niño Jesús, en ti confío.


La titular de la Asociación de Derechos Individuales (ADI), Mirtha Lima, denunció que desde las esferas gubernamentales existen actitudes que rayan la discriminación para los que piensan distinto. |
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| Diario Opinión Ciudadana |
Tu sueño se enciende,
con cada mirada,
la vida nos saca a bailar.
Y nada termina,
cuando hay un mañana,
que quiere llevarte a buscar.
Las luces del alma,
hoy brillan mas fuerte,
y no hay que mirar hacia atras.
Porque no tiene que ver con la suerte,
Cuando mucho nos queda por dar…

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| La titular de la Asociación Derechos Individuales (ADI), Mirtha Lima recriminó con rigor el accionar de la Justicia formoseña, al considerar que la provincia “es una isla”, donde no existen fiscales “honorables ni moralmente preparados; menos jueces ya que siempre tranzan con el poder y la impunidad”. la conocida dirigente alentó su cuestionamiento al Poder Judicial tras el renombrado caso del “chacal de Mendoza”, que tomó amplia repercusión en el país con la investigación que puso en manos de la ley al violador de sus hijas. |
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| Diario Opinión Ciudadana |


Envejecer no es algo valioso: todo animal pasa por eso, sin necesidad de usar la inteligencia. El crecimiento es una experiencia totalmente diferente. El envejecimiento es horizontal. El crecimiento es vertical: te lleva a las alturas, y te conduce a las profundidades. Y habrá de sorprenderte saber que el tiempo es horizontal, lo cual suena bastante extraño. Pasa un momento, luego viene otro momento, otro y otro más... sucediéndose en una línea, en una línea horizontal. El tiempo es horizontal, tal como lo es la mente. A una idea le sigue otra, y a ésta, otra, y otra, pero en una línea, una hilera, una procesión o un embotellamiento, pero siempre en forma horizontal.
La meditación es vertical: va más allá de la mente y más allá del tiempo. Y, tal vez, finalmente llegues a la conclusión de que el tiempo y la mente son equivalentes, son dos nombres del mismo fenómeno: la sucesión de ideas, de momentos. La meditación significa detener tanto el tiempo como la mente, y empezar de repente a elevarse a la eternidad. La eternidad no forma parte del tiempo, y tampoco es un pensamiento; es una experiencia.
Hasta ahora, has vivido de determinada manera. ¿No te gustaría vivir de otro modo? Hasta ahora, has pensado
en cierta forma. ¿No te gustaría alguna nueva vislumbre en tu ser? Entonces, manténte alerta y no escuches a la mente. La mente representa al pasado que permanentemente intenta controlar tu presente y tu futuro. Es el pasado muerto que sigue controlando el presente vivo. Simplemente, toma conciencia de esto.
¿Pero cuál es la manera? ¿Cómo continúa haciéndolo la mente? La mente lo hace con su método. Dice: "Si no me prestas atención, no serás tan eficiente como yo. Si repites lo antiguo, puedes lograr mayor eficiencia, porque ya lo has hecho antes. Si emprendes algo nuevo, no puedes ser tan eficiente." La mente sigue hablando como un economista, como un experto en eficiencia. Sigue diciendo: "Esto es más fácil de hacer. ¿Por qué hacerlo de la forma dificultosa? Ésta es la vía que ofrece menor resistencia."
Recuerda: siempre que tengas dos opciones, dos alternativas, elige la nueva. Opta por la más difícil, aquella en la cual sea necesario un mayor conocimiento. A costa de la eficiencia, elige siempre el conocimiento, y generarás una situación en la cual se haga posible la meditación. Son solamente situaciones. La meditación tendrá lugar. No estoy afirmando que sólo creando estas situaciones se consiga la meditación, pero ellas son útiles.
Generarán en ti la situación necesaria, sin la cual no podría haber meditación. Sé menos eficiente pero más creativo. Deja que éste sea el motor. No te preocupes demasiado por los fines utilitarios. Más bien, recuerda siempre que no estás aquí, en la vida, para transformarte en una mercancía. No estás aquí para convertirte en una utilidad con escasa dignidad. No estás aquí nada más que para volverte más y más eficiente. Estás aquí para tornarte más y más vivo. Estás aquí para hacerte más y más inteligente. Estás aquí para volverte más y más feliz, exaltadamente feliz. Pero esto está totalmente alejado de los caminos de la mente.
Nadie le permite a sus hijos bailar, cantar, gritar y saltar. Por razones triviales -quizás pueden romper algo, quizás se les moje la ropa con la lluvia si corren en el exterior-, por pequeñas cosas se destruye por completo una gran cualidad espiritual: la alegría.
El niño obediente es elogiado por sus padres, por sus profesores, por todo el mundo, y el niño juguetón es censurado. Sus ganas de jugar podrían ser totalmente inofensivas, pero es censurado porque existe un peligro potencial de rebelión. Si el niño continua creciendo con total libertad para ser juguetón, acabará siendo un rebelde. No será fácilmente esclavizado; no le podrán reclutar fácilmente en un ejército para destruir gente, o para que le destruyan.
El niño rebelde se convertirá en un joven rebelde. Entonces no podrás obligarle a que se case; no podrás obligarle a aceptar un determinado empleo; no se le podrá ser obligar a satisfacer los deseos incompletos, y los anhelos de sus padres. La juventud rebelde seguirá su propio camino. Vivirá su propia su vida de acuerdo a sus a sus deseos más íntimos, no de acuerdo a los ideales de otra persona.
Por todas estas razones, se sofoca su capacidad de jugar, se aplasta desde el principio.
Nunca se le da una oportunidad a tu naturaleza. Poco a poco empiezas a cargar con un niño muerto en tu interior. Este niño muerto en tu interior destruye tu sentido del humor: no puedes reírte totalmente, con todo tu corazón, no puedes jugar, no puedes disfrutar de las cosas pequeñas de la vida. Te vuelves tan serio que tu vida, en vez de expandirse, comienza a encogerse.
La vida debe ser, en cada momento, una creatividad preciosa. No importa lo que crees, podrían ser sólo castillos en la arena, pero todo lo que haces debería salir de tu capacidad de jugar y de tu alegría.
OSHO

La duda es una espada: corta todas las creencias, pero es un camino peligroso. Es inevitable que el camino a la verdad sea peligroso porque la verdad es la última cima. Cuanto más alto avanzas hacia el Everest, más peligroso es el territorio en el que entras. Un solo paso en falso y perderás el camino para siempre.
La verdad libera, pero para alcanzar la verdad, en tu escalada hacia las alturas, tienes que atravesar un pasaje muy estrecho. Por eso millones de personas deciden vivir en sus valles oscuros y creen que “el Everest existe y está bañado por el sol y hay una tremenda belleza, porque Jesús ha llegado allí, Buda ha llegado allí. Podemos creerles a ellos. ¿Qué necesidad hay de ir allí? Podemos vivir confortablemente en nuestros valles oscuros. No es necesario que corramos ningún riesgo.”
Pero sin riesgo no hay verdad, sin riesgo no hay vida. Tienes que aprender a arriesgar, tienes que ser un apostador.
Si dudas y sigues dudando, llega un momento en el que todo en lo que creíste alguna vez desaparece, se evapora. Es casi un estado de locura. En cualquier momento puedes caerte en el abismo que te rodea. Si te caes, es un estado de depresión. Si te mantienes alerta y consciente, si observas con cautela, entonces es un nuevo comienzo.
La confianza es el último comienzo, la última apertura: te ayuda a que conozcas la verdad por ti mismo. Y la verdad libera sólo cuando es tuya; la verdad de otra persona no puede liberar a nadie. Crea esclavitud y nada más.

El espíritu cuenta con una torre inexpugnable
que ningún peligro puede perturbar mientras la torre
esté vigilada por el Protector invisible que actúa
inconscientemente.
Y cuyas acciones se extravían cuando son deliberadas,
reflexivas e intencionadas.
La inconsciencia y la total sinceridad del Tao son
perturbadas por cualquier esfuerzo y demostración
autoconsciente.
Todas esas demostraciones son mentiras.
Cuando uno se presenta a sí mismo de manera tan ambiciosa,
el mundo se lanza al asalto y lo apresa.
Deja de estar protegido por la sinceridad del Tao.
Cada nuevo acto es un nuevo fracaso.
Si sus actos son públicos, a plena luz del día,
será castigado por los hombres.
Si son realizados en privado y en secreto, será
castigado por los espíritus.
Que cada uno comprenda el significado de la sinceridad
y se guarde contra la ostentación.
Así estará en paz con hombres y espíritus y actuará
acertadamente, inadvertido,
en su propia soledad, en la torre de su espíritu.
OSHO

Chu’i el delineante trazaba circunferencias
más perfectas a pulso que con la ayuda de un compás.
Sus dedos creaban formas espontáneas salidas de la nada.
Mientras tanto, su mente permanecía libre y
despreocupada por lo que hacía.
No necesitaba aplicarse,
su mente era perfectamente simple y no conocía obstáculos.
Por ello, cuando el calzado es cómodo, se olvida uno del pie;
cuando el cinturón es cómodo, se olvida uno de la cintura;
y cuando el corazón está apaciguado, se olvida uno
de “a favor” y “en contra”.
Si no hay impulsos, compulsiones, necesidades ni atracciones,
entonces tus asuntos están bajo control.
Entonces eres un hombre libre.
Lo sencillo es lo adecuado.
Empieza bien y será fácil.
Continúa con sencillez y lo estarás haciendo bien.
El camino adecuado para ir de una manera sencilla
es olvidar que el camino es adecuado
y olvidar que se hace con facilidad.
OSHO



Nada turbe,
Nada te espante,
todo se pasa,
Dios no se muda;
la paciencia
todo lo alcanza;
quien a Dios tiene
nada le falta:
Sólo Dios basta.
Eleva tu pensamiento,
al cielo sube,
por nada te acongojes,
nada te turbe.
A Jesucristo sigue
con pecho grande,
y, venga lo que venga,
nada te espante.
¿Ves la gloria del mundo?
Es gloria vana;
nada tiene de estable,
todo se pasa.
Aspira a lo celeste,
que siempre dura;
fiel y rico en promesas,
Dios no se muda.
Ámala cual merece
bondad inmensa;
pero no hay amor fino
sin la paciencia.
Confianza y fe viva
mantenga el alma,
que quien cree y espera
todo lo alcanza.
Del infierno acosado
aunque se viere,
burlará sus furores
quien a Dios tiene.
Vénganle desamparos,
cruces, desgracias;
siendo Dios tu tesoro
nada te falta.
Id, pues, bienes del mundo;
id dichas vanas;
aunque todo lo pierda,
sólo Dios basta.
No despiertes si vives soñando
si en tu mente hay torrentes de sol,
si en tus sueños enciendes suspiros
que te cercan y acallan tu voz.
Soñar y nada mas
con mundos de ilusión,
soñar y nada mas
con un querer arrobador,
soñar que tuyo es el
y vive para ti,
soñar siempre soñar
que dicen que el amor
es triste despertar...
Soñar y nada mas
con noches de inquietud,
que misteriosas van
cantando amor y gratitud,
volaran las estrellas
de divinos resplandores,
y en esa eternidad
vivir un ideal
soñar y nada mas!
No despiertes si sueñas quereres,
que sin duda soñar es vivir,
mientras tu alma vislumbra estaturas,
verás siempre hermosa que el mundo es felíz.
Despertar es matar esperanzas
y enfrentar a la cruel realidad,
es por eso que quiero que sueñes
que soñando jamás llorarás!

No te identifiques con la tristeza. Transfórmate en su testigo y disfruta del momento de tristeza, porque la tristeza tiene su propia belleza. Nunca te has fijado en ello. Te identificas tanto, que nunca penetras en la belleza de un momento triste. Si te fijas, te sorprenderás de los tesoros que te has estado perdiendo. Fíjate: cuando eres feliz nunca eres tan profundo como cuando estás triste. La tristeza tiene profundidad; la felicidad tiene algo de superficial. Observa a la gente feliz.
Los que pretenden ser felices—los playboys y playgirls que encontrarás en los clubs, en los hoteles, en los teatros—siempre están sonriendo y burbujean felicidad. Los encontrarás insípidos, superficiales. No tienen ninguna profundidad. La felicidad es como las olas, solamente superficial; vives una vida trivial. Pero la tristeza tiene algo de profundo. Cuando estás triste no es como las olas en la superficie, es como la profundidad misma del Océano Pacífico; millas y millas.
Sumérgete en su profundidad, obsérvala. La felicidad es ruidosa; la tristeza tiene un cierto silencio. La felicidad puede ser como el día, la tristeza es como la noche. La felicidad puede ser como la luz, la tristeza es como la oscuridad. La luz va y viene; la oscuridad permanece, es eterna. La luz se presenta a veces; la oscuridad está siempre ahí. Si penetras en la tristeza sentirás todas estas cosas. De pronto te darás cuenta que la tristeza está ahí como un objeto, tú la estás observando, eres testigo de ella, y repentinamente empiezas a sentirte feliz. ¡ Qué bella es la tristeza!
Una flor de la oscuridad, una flor de eterna profundidad. Como un abismo sin fondo, tan silenciosa, tan musical; no hay ruido en absoluto, ninguna perturbación. Uno puede ir cayendo en ella incesantemente y uno puede salir de ella absolutamente rejuvenecido. Es un descanso.
Depende de la actitud. Cuando te entristeces piensas que te ha sucedido algo malo. El que algo malo te ha ocurrido es sólo una interpretación y entonces tratas de escapar. Nunca meditas sobre ello. Luego quieres ir a ver a alguien; a una fiesta, al club, o enciendes la televisión o la radio, o empiezas a leer el periódico; haces algo para poder olvidar. Esta— que la tristeza es algo malo—es una actitud errónea que te ha sido transmitida: No hay nada malo en ella. Es otro polo de la vida.
La felicidad es un polo, la tristeza es el otro. La dicha suprema es un polo, la infelicidad es el otro. La vida es ambos. Una vida de pura dicha tendrá extensión, pero no tendrá profundidad. Una vida de pura tristeza tendrá profundidad, pero no tendrá extensión. Una vida de ambas, tristeza y felicidad, es multidimensional; se mueve en todas las direcciones conjuntamente. Fíjate en la estatua de Buda o, a veces, mira mis ojos y encontrarás ambas; encontrarás una felicidad que contiene también tristeza, una paz y también una tristeza. Porque esa tristeza le da profundidad. Observa la estatua de Buda: dichoso, sin embargo triste. La propia palabra "triste" te da connotaciones equivocadas de que algo está mal. Esa es tú interpretación.
Para mí, la vida es buena en su totalidad . Y cuando entiendes la vida en su totalidad, sólo entonces puedes celebrarla; de otro modo no. Celebración significa: cualquier cosa que suceda no importa, la celebraré. La celebración no está condicionada a ciertas cosas: "Cuando sea feliz lo celebraré" o "Cuando esté triste no lo celebraré". La celebración es incondicional; celebro la vida. Si trae infelicidad, bien, lo celebro. Si trae felicidad, bien, lo celebro. La celebración es mi actitud, independientemente de lo que la vida traiga.
Pero cada vez que utilizo las palabras, surge un problema. Esas palabras tienen connotaciones en tu mente. Cuando digo "celebra", tú piensas que uno tiene que estar feliz. ¿Cómo puede uno celebrar cuando está triste? No estoy diciendo que uno tenga que estar feliz para celebrar. La celebración es gratitud por cualquier cosa que la vida te dé, cualquier cosa que Dios te dé. Celebración es una gratitud, es estar lleno de agradecimiento. Os lo he contado y os lo contaré otra vez...
Un místico sufí, muy pobre, marginado, hambriento y cansado de viajar llegó a un pueblo por la noche y nadie le aceptó. Era un pueblo de gente muy ortodoxa y cuando hay musulmanes ortodoxos es muy difícil persuadirles. Ni siquiera querían alojarlo en el pueblo. La noche era fría y estaba hambriento, agotado, temblando, sin suficiente ropa. Estaba sentado en las afueras del pueblo, bajo un árbol. Sus discípulos estaban sentados allí muy deprimidos, muy tristes e incluso enojados.
Y entonces empezó a rezar diciendo a Dios: "¡Eres maravilloso! Siempre me das todo lo que necesito". Esto fue demasiado. Un discípulo le dijo: "Espera, ahora estás yendo demasiado lejos, especialmente esta noche. Estas palabras son falsas. Estamos hambrientos, cansados, sin abrigo y nos espera una fría noche. Hay animales salvajes por todos lados, hemos sido rechazados por la gente del pueblo, estamos sin refugio. ¿Por qué le estás dando gracias a Dios? ¿Qué quieres decir cuando dices: "Siempre me has dado lo que necesito"?
El místico dijo: "Sí, y lo repito otra vez: Dios me da todo lo que necesito. Esta noche necesito pobreza, esta noche necesito ser rechazado, esta noche necesito tener hambre, estar en peligro. De otra manera ¿por qué me estaría dando? Debe de ser que lo necesito. Es lo que necesito y tengo que estar agradecido. ¡El cuida tan bien de mis necesidades! ¡Es realmente maravilloso!"
Esta es una actitud que no depende de la situación. La situación no es importante. Celebra, ante cualquier suceso. Si estás triste, celebra por estar triste. Haz la prueba. Haz solamente la prueba y te sorprenderás; sucede. ¿Estás triste? Empieza a bailar, porque la tristeza es muy bella, ¡Silenciosa flor del ser! Baila, disfruta, y de pronto sentirás que la tristeza está desapareciendo; se crea una distancia. Poco a poco olvidarás la tristeza y estarás celebrando. Habrás transformado tu energía.
Esto es alquimia: transformar los metales comunes en el oro más puro. La tristeza, la ira, los celos; metales bajos que pueden ser transformados en oro porque están constituidos por los mismos elementos que el oro. No hay diferencia entre el oro y el hierro, porque tienen los mismos elementos, los mismos electrones. ¿Has pensado alguna vez que un trozo de carbón y el más preciado de los brillantes del mundo son la misma cosa? No hay ninguna diferencia. En efecto, el carbón comprimido por la tierra durante millones de años se convierte en diamante. Sólo una diferencia de presión, pero ambos son carbón, ambos están constituidos por los mismos elementos.
Lo más bajo puede ser transformado en lo más alto. A lo bajo no le falta nada.
Sólo se necesita una redistribución, una recomposición. La alquimia no es más que esto. Cuando estés triste, celebra y le estarás dando una nueva composición a la tristeza. Le estás aportando algo que la transformará. Le estás aportando celebración. ¿Está enojado? Entrégate a una hermosa danza. Al principio el baile será agresivo, violento. Poco a poco, se hará más suave y más suave y más suave; entonces de pronto, te habrás olvidado del enojo. La energía habrá cambiado, se habrá convertido en danza.
Pero cuando estás enojado, no eres capaz de pensar en bailar. Cuando estás triste no eres capaz de pensar en cantar. ¿Por qué no hacer de tu tristeza una canción? Canta, toca tu flauta. Al principio las notas serán tristes, pero no hay nada malo en una nota triste. ¿Has oído? A veces, en la tarde, cuando todo está caliente, todo quema, cuando todo es fuego a tu alrededor, de pronto, desde un huerto de mangos, puedes oír un pajarito que empieza a cantar. Al principio la nota es triste. Está llamando a su amada, a su amor, en una tarde muy calurosa. Todo es fuego alrededor, está ansioso de amor. Una nota muy triste, pero bella. Poco a poco, la nota triste se convierte en una nota alegre. La amante empieza a responderle desde otro bosquecillo. Ahora ya no es una tarde calurosa; todo se refresca en el corazón. Ahora la nota es diferente. Cuando la amante responde, todo ha cambiado. Es un cambio alquímico.
¿Estás triste? Empieza a cantar, a rezar, a bailar. Lo que puedas hacer, hazlo, y poco a poco, el metal más bajo se transformará en el más alto, en oro. Una vez que conozcas la llave, tu vida no volverá a ser nunca la misma. Podrás abrir cualquier puerta. Y ésta es la llave maestra: celebrarlo todo.
He oído la historia de tres místicos chinos. Nadie conoce sus nombres. Se les conocía solamente como "Los Tres Santos que ríen" , porque nunca hicieron otra cosa, simplemente se reían... Iban de un pueblo a otro, riéndose. Se paraban en la plaza donde estaba el mercado y se reían a carcajadas: Todo el pueblo les rodeaba. La gente acudía a verlos, cerraban las tiendas y los clientes se olvidaban de para qué habían venido. Estos tres hombres eran realmente hermosos, riendo y con sus vientres estremeciéndose. Esto se volvía contagioso y pronto los demás empezaban también a reír. Entonces todo el mercado reía. Habían cambiado la atmósfera del mercado. Y si alguien decía: "Decidnos algo". Ellos contestaban: "No tenemos nada que decir. Simplemente reímos y la atmósfera cambia". Hace sólo unos momentos éste era un lugar desagradable donde todos pensaban únicamente en el dinero; ansiosos de dinero, ambiciosos. El dinero lo era todo. De pronto estos tres locos llegaron y empezaron a reír y así cambiaron el ambiente mismo de todo el mercado.
Ahora nadie era un cliente. Se habían olvidado de que habían ido a comprar y a vender. Nadie se preocupaba de obtener un beneficio. Reían y bailaban alrededor de aquellos tres locos. Durante unos segundos se abría un nuevo mundo.
Viajaban por toda la China, de un lugar a otro, de aldea en aldea, solamente ayudando a la gente a reír. Gente triste, enojada, gente codiciosa, celosa; todos empezaban a reír con ellos. Y muchos comprendieron la clave: te puedes transformar.
Entonces, ocurrió que en una de las aldeas uno de los tres murió. La gente del pueblo se reunió y dijo: "Ahora sí que habrá problemas. ¡Ahora veremos si se ríen!. Su amigo ha muerto; seguro que llorarán". Pero cuando llegaron, los dos estaban bailando, riendo y celebrando la muerte. La gente del pueblo decía: "Esto es demasiado. Es de mala educación. Cuando un hombre muere es una irreverencia reír y bailar".
Y ellos dijeron: "¡No sabéis lo que ha pasado! Los tres siempre pensábamos cuál de nosotros moriría primero. Este hombre ha ganado; hemos sido derrotados. Toda la vida hemos reído con él. ¿Cómo podríamos darle el último adiós de otra manera? Tenemos que reír, tenemos que disfrutar, tenemos que celebrar. Esta es la única despedida posible para un hombre que ha reído toda su vida. Y si no reímos, él se reirá de nosotros y pensará:" ¡Qué tontos! ¿Así que otra vez han caído en la trampa?" Para nosotros no ha muerto. ¿Cómo puede la risa morir, cómo puede la vida morir?" La risa es eterna, la vida es eterna, la celebración continúa. Los actores cambian, pero el drama continúa. Las olas cambian, pero el océano continúa. Ríes, cambias y algún otro ríe, pero la risa continúa. Celebras, algún otro celebra, pero la celebración continúa. La existencia es continua, es un continuum. No hay ni siquiera un solo momento de vacío en ella. Pero la gente del pueblo no podía entenderlo y aquel día no podían participar de la risa.
El cuerpo estaba a punto de ser incinerado y la gente del pueblo decía: "Le bañaremos, tal como establece el ritual". Pero los dos amigos dijeron: "No, nuestro amigo ha dicho: `"o llevéis a cabo ningún ritual, no me cambiéis de ropas y no me bañéis Tal y como estoy, ponedme en la pira crematoria". Estas son sus instrucciones".
Y entonces, de repente, sucedió algo extraordinario; aquel viejo les había gastado su última broma. Había escondido bajo su ropa fuegos artificiales y cuando colocaron el cuerpo sobre el fuego, de pronto hubo ¡Diwali! (*) Entonces todo el pueblo empezó a reír. Los dos locos, sus amigos, se pusieron a bailar y todo el pueblo empezó a bailar también. No era una muerte, era una nueva vida Ninguna muerte es muerte, porque cada muerte abre una nueva puerta; es un principio. La vida no tiene fin, siempre hay un nuevo principio, una resurrección.
Si cambias tu tristeza por celebración, también serás capaz de transformar tu muerte en una resurrección. Así que aprende el arte mientras todavía hay tiempo. No dejes que la muerte llegue antes de que hayas aprendido la secreta alquimia de cambiar los metales inferiores en metales superiores. Porque si puedes cambiar la tristeza, puedes cambiar la muerte. Si puedes celebrar incondicionalmente, cuando la muerte llegue, serás capaz de celebrar, partirás feliz. Y cuando te vas celebrando, la muerte no te puede matar. Al contrario, tú has matado a la muerte. Pero empieza, haz una prueba. No hay nada que perder. Pero la gente es tan tonta que incluso cuando no hay nada que perder, no quieren hacer la prueba. ¿Qué puedes perder?
OSHO
Todas las cosas fueron hechas por El;
y sin El no se ha hecho cosa alguna
de cuantas han sido hechas.
El ir contra la realidad, haciendo problemas de las cosas, es creer que tú importas, y lo cierto es que tú, como personaje individual, no importas nada. Ni tú, ni tus decisiones ni acciones importan en el desarrollo de la vida; es la vida la que importa y ella sigue su curso. Sólo cuando comprendes esto y te acoplas a la unidad, tu vida cobra sentido. Y esto queda muy claro en el Evangelio. ¿Importaron todas las transgresiones y desobediencias para la historia de la salvación? ¿Importa si yo asesino a un hombre? ¿Importó el que asesinaran a Jesucristo? Los que lo asesinaron creían estar haciendo un acto bueno, de justicia, y lo hicieron después de mucho discernimiento.
Jesús era portador de la luz y por ello predicaba las cosas más raras y contrarias al judaísmo, a sus creencias e interpretaciones religiosas: hablaba con las mujeres, comía con los ladrones y prostitutas. Pero, además, interpretaba la Ley en profundidad, saltándose las reglas y sus formas. Los sabios y los poderosos tenían que eliminarlo. ¿Podía ser de otra manera? Era necesario que muriera así, asesinado y no enfermo de vejez.
Cuentan que un rey godo se emocionó al oír el relato de Jesús y dijo: "¡De estar yo allí, no lo hubieran matado!"
¿Lo creemos así, como ese rey godo? Dormimos.
¡Oh amigos de mi juventud, que estáis dispersos en la ciudad de Beirut!: cuando paséis por ese cementerio, junto al bosque de pinos, entrad en él silenciosamente, y caminad despacio, para que el ruido de vuestros pasos no, turbe el tranquilo sueño de los muertos, y deteneos humildemente ante la tumba de Selma; reverenciad la tierra que cubre su cuerpo y decid mi nombre en un hondo suspiro, al tiempo que decís internamente estas palabras:
"Aquí, todas las esperanzas de Gibrán, que vive como prisionero del amor más allá de los mares; todas sus esperanzas, fueron enterradas. En este sitio perdió Gibrán su felicidad, vertió todas sus lágrimas, y olvidó su sonrisa.
¿Qué hace falta para despertarse? No hace falta esfuerzo ni juventud ni discurrir mucho. Sólo hace falta una cosa, la capacidad de pensar algo nuevo, de ver algo nuevo, de ver algo nuevo y de descubrir lo desconocido. Es la capacidad de movernos fuera de los esquemas que tenemos. Ser capaz de saltar sobre los esquemas y mirar con ojos nuevos la realidad que no cambia.
El que piensa como marxista, no piensa; el que piensa como budista, no piensa; el que piensa como musulmán, no piensa... y el que piensa como católico, tampoco piensa. Ellos son pensados por su ideología. Tú eres un esclavo en tanto y en cuanto no puedes pensar por encima de tu ideología. Vives dormido y pensado por una idea. El profeta no se deja llevar por ninguna ideología, y por ello es tan mal recibido. El profeta es el pionero, que se atreve a elevarse por encima de los esquemas, abriendo camino.
La Buena Nueva fue rechazada porque no querían la liberación personal, sino un caudillo que los guiase. Tememos el riesgo de volar por nosotros mismos. Tenemos miedo a la libertad, a la soledad, y preferimos ser esclavos de unos esquemas. Nos atamos voluntariamente, llenándonos de pesadas cadenas, y luego nos quejamos de no ser libres. ¿Quién te tiene que liberar si ni tú mismo eres consciente de tus cadenas?
Las mujeres se atan a sus maridos, a sus hijos. Los maridos a sus mujeres, a sus negocios. Todos nos atamos a los deseos y nuestro argumento y justificación es el amor. ¿Qué amor? La realidad es que nos amamos a nosotros mismos, pero con un amor adulterado y raquítico que sólo abarca el yo, el ego. Ni siquiera somos capaces de amarnos a nosotros mismos en libertad. Entonces, ¿cómo vamos a saber amar a los demás, aunque sean nuestros esposos o nuestros hijos? Nos hemos acostumbrado a la cárcel de lo viejo y preferimos dormir para no descubrir la libertad que supone lo nuevo.
Lo que importa del ejercicio de la libertad tiene que ver con la acción, con la libertad de hacer.
Al respecto, si confirmamos que Nadie puede hacer Todo lo que Quiere, debemos aceptar con resig-nación que la libertad absoluta no existe.
A partir de aquí, nos encontramos con tres alternativas:
Sostener que una libertad con limitaciones no es tal y que, por lo tanto, el concepto de libertad es una ficción inexistente. Admitir que la libertad absoluta no existe, pero que una libertad relativa, limitada, condicionada, no deja de ser libertad. O salir al encuentro de una nueva posibilidad.
Constitución de la Provincia de Formosa, año 2003
Art. 65.- El Estado Provincial, a través del Poder Ejecutivo, deberá realizar las operaciones financieras, crediticias, de préstamos y bursátiles necesarias para asegurar el funcionamiento del Estado, las inversiones indispensables, la realización de obras públicas, atender las necesidades sociales, evitar los efectos que provocan las variaciones económicas y financieras, cubrir las necesidades del Tesoro Provincial, asegurar el crecimiento económico y social provincial, afectando para ello los recursos correspondientes.
N de la R> El artículo que según el constitucionalista Daniel Sabsay debe ser modificado con una Intervención Federal a la provincia por parte de cualquiera de las dos Cámaras que conforman el Congreso de la Nación por poner en riesgo gravísimo la institucionalidad del país.