“Atraemos a nuestra vida lo que queremos, y eso está basado en lo que estamos pensando y sintiendo”.
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Aquel día decidí cambiar tantas cosas... Aquel día aprendí que los sueños son solamente para hacerse realidad. Desde aquel día ya no duermo para descansar... ahora simplemente duermo para soñar. Walt Disney
Soy el que sabe que no es menos vano
que el vano observador que en el espejo
de silencio y cristal sigue el reflejo
o el cuerpo (da lo mismo) del hermano.
Soy, tácitos amigos, el que sabe
que no hay otra venganza que el olvido
ni otro perdón. Un dios ha concedido
al odio humano esta curiosa llave.
Soy el que pese a tan ilustres modos
de errar, no ha descifrado el laberinto
singular y plural, arduo y distinto,
del tiempo, que es uno y es de todos.
Soy el que es nadie, el que no fue una espada
en la guerra. Soy eco, olvido, nada.
Andaré vestido y armado con las armas de San Jorge para que mis enemigos, teniendo pies, no me alcancen, teniendo manos no me atrapen, teniendo ojos no me vean, y ni con el pensamiento ellos puedan hacerme mal.
Armas de fuego mi cuerpo no alcanzarán, cuchillos y lanzas se quiebren sin mi cuerpo tocar, cuerdas y corrientes se rompan sin mi cuerpo atar.
Jesucristo, me proteja y defienda con el poder de su Santa y Divina gracia, Virgen de Nazaret, me cubra con su manto sagrado y divino, protegiéndome en todos mis dolores y aflicciones, y Dios, con su divina misericordia y gran poder, sea mi defensor contra las maldades o persecuciones de mis enemigos.
Glorioso San Jorge, en nombre de Dios, extiéndeme tu escudo y tus poderosas armas, defendiéndome con tu fuerza y con tu grandeza, y que debajo de tí, mis enemigos queden humildes y sumisos a Tí. Así sea con el poder de Dios, de Jesús y del Divino Espíritu Santo


Siempre quise volar, y en ese siempre querer hacerlo me motive a explorar nuevas secuencias, a pensar en historias que suceden, no suceden pero las sentimos como propias…cada clase, cada encuentro es un sembrar, es como preparar el trigo, para luego amasarlo y más tarde convertirlo en un pan delicioso…

San Agustín va descubriendo sus cegueras y sorderas.
¡Tarde te amé, hermosura tan antigua y tan nueva, tarde te amé! Y ves que tú estabas dentro de mí y yo fuera, y por fuera te buscaba; y deforme como era, me lanzaba sobre estas cosas hermosas que tú creaste. Tú estabas conmigo mas yo no lo estaba contigo. reteníanme lejos de ti aquellas cosas que, si no estuviesen en ti, no serían. Llamaste y clamaste, y rompiste mi sordera; brillaste y resplandeciste, y fugaste mi ceguera; exhalaste tu perfume y respiré, y suspiro por ti; gusté de ti, y siento hambre y sed; me tocaste, y abraséme en tu paz.


El Zen quiere que vivas, que vivas en abundancia, que vivas en la totalidad, que vivas intensamente; no al mínimo, como lo quiere el cristianismo, sino al máximo, rebosante.
Tu vida tendría que llegar a otros. Tu dicha, tu bendición, tu éxtasis no tendría que contenerse en el interior, como una semilla. Tendría que abrirse como una flor y expandir su fragancia a todos y cada uno, no sólo a los amigos sino también a los extraños.
Esta es la compasión real, éste es el verdadero amor: compartir tu iluminación, compartir tu danza del más allá.

En lugar de hacer eso, cierra los ojos de tu alma y en paz dime: "DIVINO NIÑO JESÚS EN TI CONFÍO". Déjame controlar todas tus cosas y estas irán tornándose mejores.
Entrégate a mi con absoluta confianza y deja tu futuro en mis manos. Si te entregas totalmente a mi, todas las cosas serán resueltas con tranquilidad, de acuerdo a mis planes. No arruines mis planes tratando de imponer tus ideas, déjame ser tu DIOS y actuar libremente en tu vida. Solo dime frecuentemente: "DIVINO NIÑO JESÚS EN TI CONFÍO"
Lo que más te lastima es tratar de razonarlo todo de acuerdo a tus pensamientos, e intentar resolver tus problemas a tu manera. Cuando me digas: "DIVINO NIÑO JESÚS EN TI CONFÍO", no seas como el impaciente que le dice al Doctor: "Cúreme", pero le sugiere la "mejor" forma de hacerlo.
Déjate curar por mis brazos divinos, no tengas miedo. Yo te amo, pero necesito mis manos libres para poder manifestarte mis bendiciones. No ates mis manos con tus absurdas preocupaciones. Satanás quiere que te frustres, hacerte sentir triste, quitarte la paz.
Si ves que las cosas se vuelven peores o más complicadas, aún cuando estas orando; mantén tú confianza en mi, cierra los ojos de tu alma, y continua diciendo cada hora: "DIVINO NIÑO JESÚS EN TI CONFÍO".
Confía en mi, descansa en mi, entrégate a mi. Yo hago milagros en la medida que tu te abandonas a mi y de acuerdo a la fe que me tienes. Así que no te preocupes, dame todas tus frustraciones y duerme en paz, y siempre dime: "DIVINO NIÑO JESÚS EN TI CONFÍO", y verás grandes milagros.
Te lo prometo con todo mi amor.
JESÚS
MI BUEN NIÑO JESÚS EN TI CONFÍO
Postrado ante tus pies, humildemente,
Vengo a pedirte dulce Jesús mío,
Poderte repetir constantemente:
Mi buen Niño Jesús, en ti confío.
Si la confianza es prueba de ternura,
Esta prueba de amor darte yo ansío,
Aun cuando este sumido en amargura,
Mi buen Niño Jesús, en ti confío.
En las horas más tristes de mi vida,
Cuando todos me dejen, ¡Oh Dios mío!,
Y el alma este por penas combatida,
Mi buen Niño Jesús, en ti confío.
Aunque sienta venir la desconfianza,
Y aunque todos me miren con desvío,
No será confundida mi esperanza:
Mi buen Niño Jesús, en ti confío.
Si contraje contigo santa alianza
Y te di todo mi amor y mi albedrío,
¿Cómo ha de ser frustrada mi esperanza?
Mi buen Niño Jesús, en ti confío.
Y siento una confianza de tal suerte,
Que sin temor a nada Jesús mío,
Espero repetir hasta la muerte:
Mi buen Niño Jesús, en ti confío.


La titular de la Asociación de Derechos Individuales (ADI), Mirtha Lima, denunció que desde las esferas gubernamentales existen actitudes que rayan la discriminación para los que piensan distinto. |
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| Diario Opinión Ciudadana |
Todas las cosas fueron hechas por El;
y sin El no se ha hecho cosa alguna
de cuantas han sido hechas.
El ir contra la realidad, haciendo problemas de las cosas, es creer que tú importas, y lo cierto es que tú, como personaje individual, no importas nada. Ni tú, ni tus decisiones ni acciones importan en el desarrollo de la vida; es la vida la que importa y ella sigue su curso. Sólo cuando comprendes esto y te acoplas a la unidad, tu vida cobra sentido. Y esto queda muy claro en el Evangelio. ¿Importaron todas las transgresiones y desobediencias para la historia de la salvación? ¿Importa si yo asesino a un hombre? ¿Importó el que asesinaran a Jesucristo? Los que lo asesinaron creían estar haciendo un acto bueno, de justicia, y lo hicieron después de mucho discernimiento.
Jesús era portador de la luz y por ello predicaba las cosas más raras y contrarias al judaísmo, a sus creencias e interpretaciones religiosas: hablaba con las mujeres, comía con los ladrones y prostitutas. Pero, además, interpretaba la Ley en profundidad, saltándose las reglas y sus formas. Los sabios y los poderosos tenían que eliminarlo. ¿Podía ser de otra manera? Era necesario que muriera así, asesinado y no enfermo de vejez.
Cuentan que un rey godo se emocionó al oír el relato de Jesús y dijo: "¡De estar yo allí, no lo hubieran matado!"
¿Lo creemos así, como ese rey godo? Dormimos.
¡Oh amigos de mi juventud, que estáis dispersos en la ciudad de Beirut!: cuando paséis por ese cementerio, junto al bosque de pinos, entrad en él silenciosamente, y caminad despacio, para que el ruido de vuestros pasos no, turbe el tranquilo sueño de los muertos, y deteneos humildemente ante la tumba de Selma; reverenciad la tierra que cubre su cuerpo y decid mi nombre en un hondo suspiro, al tiempo que decís internamente estas palabras:
"Aquí, todas las esperanzas de Gibrán, que vive como prisionero del amor más allá de los mares; todas sus esperanzas, fueron enterradas. En este sitio perdió Gibrán su felicidad, vertió todas sus lágrimas, y olvidó su sonrisa.
¿Qué hace falta para despertarse? No hace falta esfuerzo ni juventud ni discurrir mucho. Sólo hace falta una cosa, la capacidad de pensar algo nuevo, de ver algo nuevo, de ver algo nuevo y de descubrir lo desconocido. Es la capacidad de movernos fuera de los esquemas que tenemos. Ser capaz de saltar sobre los esquemas y mirar con ojos nuevos la realidad que no cambia.
El que piensa como marxista, no piensa; el que piensa como budista, no piensa; el que piensa como musulmán, no piensa... y el que piensa como católico, tampoco piensa. Ellos son pensados por su ideología. Tú eres un esclavo en tanto y en cuanto no puedes pensar por encima de tu ideología. Vives dormido y pensado por una idea. El profeta no se deja llevar por ninguna ideología, y por ello es tan mal recibido. El profeta es el pionero, que se atreve a elevarse por encima de los esquemas, abriendo camino.
La Buena Nueva fue rechazada porque no querían la liberación personal, sino un caudillo que los guiase. Tememos el riesgo de volar por nosotros mismos. Tenemos miedo a la libertad, a la soledad, y preferimos ser esclavos de unos esquemas. Nos atamos voluntariamente, llenándonos de pesadas cadenas, y luego nos quejamos de no ser libres. ¿Quién te tiene que liberar si ni tú mismo eres consciente de tus cadenas?
Las mujeres se atan a sus maridos, a sus hijos. Los maridos a sus mujeres, a sus negocios. Todos nos atamos a los deseos y nuestro argumento y justificación es el amor. ¿Qué amor? La realidad es que nos amamos a nosotros mismos, pero con un amor adulterado y raquítico que sólo abarca el yo, el ego. Ni siquiera somos capaces de amarnos a nosotros mismos en libertad. Entonces, ¿cómo vamos a saber amar a los demás, aunque sean nuestros esposos o nuestros hijos? Nos hemos acostumbrado a la cárcel de lo viejo y preferimos dormir para no descubrir la libertad que supone lo nuevo.
Lo que importa del ejercicio de la libertad tiene que ver con la acción, con la libertad de hacer.
Al respecto, si confirmamos que Nadie puede hacer Todo lo que Quiere, debemos aceptar con resig-nación que la libertad absoluta no existe.
A partir de aquí, nos encontramos con tres alternativas:
Sostener que una libertad con limitaciones no es tal y que, por lo tanto, el concepto de libertad es una ficción inexistente. Admitir que la libertad absoluta no existe, pero que una libertad relativa, limitada, condicionada, no deja de ser libertad. O salir al encuentro de una nueva posibilidad.
Constitución de la Provincia de Formosa, año 2003
Art. 65.- El Estado Provincial, a través del Poder Ejecutivo, deberá realizar las operaciones financieras, crediticias, de préstamos y bursátiles necesarias para asegurar el funcionamiento del Estado, las inversiones indispensables, la realización de obras públicas, atender las necesidades sociales, evitar los efectos que provocan las variaciones económicas y financieras, cubrir las necesidades del Tesoro Provincial, asegurar el crecimiento económico y social provincial, afectando para ello los recursos correspondientes.
N de la R> El artículo que según el constitucionalista Daniel Sabsay debe ser modificado con una Intervención Federal a la provincia por parte de cualquiera de las dos Cámaras que conforman el Congreso de la Nación por poner en riesgo gravísimo la institucionalidad del país.